jueves, 4 de diciembre de 2008

No tendrá nada que contar...

Hoy es 4 de diciembre de 2008. Mientras me preparaba para ir a clase de Historia y Estética de la Comunicación Audiovisual me he dado cuenta de que el asesinato de Ignacio Uria me había impresionado. Más que la bomba que explotó hace unos cuantos días en la Universidad de Navarra. Después de aquel atentado estuve buscando algún motivo para salir de mi apatía. Escapar de esa extraña sensación de que los mamones de ETA simplemente habían hecho el imbécil, lo único que saben hacer. Por lo demás, no encontré más que un cómodo victimismo e indiferencia.

Ayer tuve un día regular. No es que estuviera especialmente liado ni nada de eso. Simplemente cansado de la rutina. Simplemente deseaba que llegara esta mañana para terminar la semana con la entrega de Edición. Pero cuando llegué de noche a casa me enteré de que ETA había matado a un tipo de 70 años. Un empresario vasco, de los de la partida de mus cada día.

Lo qué hay que oír. Que lo han matado por participar en la construcción del TAV -ETA son siglas de Ecologistas Truncavidas Alterados-, que si lo han matado por rico -y por eso bien muerto está-, que si "Puri, a tu marido le ha pasado algo"... En el blog de Mi mesa cojea un colombiano despotricaba porque allí habían muerto asesinados veintitantos sindicalistas, obreros, y aquí -en el malvado occidente- llorábamos a un ricachón europeo.

He decidido ponerme a escribir un blog. No por nada en concreto. No por nada. Creo que todos somos unos borregos, y que antes de que la crisis económica acabe con nosotros, nosotros acabaremos con nosotros mismos. Así por lo menos, aunque no sepa hablar inglés, me caiga en los charcos y no pueda beber, tendré una página web.

Salud & aventura

1 comentario:

Anónimo dijo...

...es que no entiendes, no los entendemos, eso me lo decia un alumno en Madrid tomando una caña, su padre era del PNV, él era de HB, Joseba Zubero me contaba que era todo distinto, alla por finales de los 70 inicio de los 80, que desde Madrid, no se entiende. Años después otros alumnos, me cuentan lo mismo desde aquí... algo no funciona cuando "nadie" lo entiende, salvo unos pocos, ¿o ellos tampoco lo entienden?...