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viernes, 12 de diciembre de 2008

La Vereda


Este blog no deja de ser un experimento y un sumidero de expectativas, conjuras y necios. Estoy haciendo bastante publicidad y esas cosas, e intento mantenerlo al día. Me conozco y conozco como son estas cosicas. Empiezas ilusionado y luego te aburres, dejándolo tirado como un juguete roto.

Dentro de mis planes futuros está el de seguir con mi gran proyecto musical: La Vereda. No es un proyecto musical cualquiera, no. No sé tocar, no sé cantar y no sé componer. No tengo medios para grabar razonablemente bien, mis guitarras tienden a no estar afinadas, funciono como un grupo -con luchas de egos, contratos desiguales y esas cosas- y sólo estoy yo al pie del cañón. Y quizá lo más terrible: me lo creo.

A mí personalmente me gusta. Y por eso quiero grabar de forma decente -con la precariedad que me caracteriza- y tocar en "directo" algunos temas -acto puntual para amigos y allegados-. Tengo muchas canciones grabadas, más compuestas, y muchísimas más olvidadas. El propósito es firme, pero ando mal de tiempo. Cuando esté trabajando de verdad posiblemente se me pasará esta ilusión juvenil y viviré la vida gris del proletariado. Por eso os animo a que me animéis. Mejor que provoque lluvias en invierno que no en verano, ¿no?

He colgado en una página algunas canciones. Era fácil, gratis y lo suficientemente desconocido para que nadie me robe las cancio... vaaaaaaaale, para que no ponerme en ridículo de manera mundial y masiva.

Espero que alguien se anime a entrar -con riesgo de un ataque de risa- y en fin, dar a conocer mi obra. Que la gente opine, que me quite éstas locuras de la cabeza o que me diga qué temas serían merecedores de una mejora. Algunos están grabados a la primera, otros los grabé enfermo, otros sin todas las cuerdas en la guitarra. Muchas veces, tras grabar 15 veces y hacer la definitiva, me olvido de la letra y salen cosas raras. Como curiosidad, al menos, no os decepcionará. Otros estaréis aburridos de mis tonterías.

En fin, aquí os dejo el enlace. Espero no arrepentirme. Tampoco pasaría nada.

Salud & aventura

PD: Para aquellos a los que se les da mal eso de pinchar los enlaces: http://www.reverbnation.com/lavereda



miércoles, 10 de diciembre de 2008

Sleep

Cuando inicié este blog -hace cuatro días- me propuse no caer en ese manido recurso que utilizan tantos bloggers -gente que tiene un blog- de poner un vídeo o una foto. Quería contar cosas. Así que antes de poneros el video voy a intentar contaros algo.

Ahora mismo me muero de sueño. Ha llegado el miércoles, el ecuador de la semana, y la semana siguiente promete ser igual de angustiosa. Angustiosa en el sentido de que no llegan la navidad y las vacaciones -estas últimas no llegarán- para tomarnos todos un respiro. Cuando uno tiene sueño, tiende a pensar que todo es gris. Al menos a mí me pasa. Miras lánguidamente al infinito e intentas dormir con los ojos abiertos, pasar el rato en un estado de conciencia inalterable.

Me siento tocado, sobrepasado y cansado. Y encima el consumo inexorable de nuestra vida en forma de dinero metálico y electrónico tiene visos de agrandarse hasta lo epopéyico. La factura del móvil nunca es una buena noticia, como la factura de una buena comida. Algún día contaré mis aventuras y desventuas con el artilugio que desembocó en el reconocimiento de mi primera manía maniática: odio hablar por el móvil. Y lo peor de todo es que lo hago frecuentemente. Soy un protomártir. O mártir entero.

En fin, que me duermo. I need some sleep, que dirían en las islas británicas y contubernios pijilonguis. Os dejo con una versión extendida de una canción de The Dandy Warhols. Uno de los textos más largos que he escrito nunca está inspirado por esta canción. Se llama Sleep, y aunque a muchos os resultará rayante, a mi me gusta.

Salud & aventura!



viernes, 5 de diciembre de 2008

Asesinado de una puñalada en un karaoke de Malasia por no soltar el micrófono

Abdul Sani Doli, de 23 años de edad, falleció de una puñalada mortal en el pecho. Este joven malasio sólo tenía un sueño: ser una estrella. De hecho se saltó todo los pasos intermedios hasta el estrellato, él era ya una estrella. Aquella noche salió de su casa dispuesto a comerse el mundo, sin saber el trágico final que le esperaba.

El local de karaoke era un tugurio de mala muerte, pero Sani Doli estaba dispuesto a que su luz brillara despejando las sombras de la noche. Entró vestido a lo Tony Manero con tres canciones ensayadas, a saber: "Tiene nombres mil" de Leonardo Dantes, "Karma Police" de Radiohead y "Sweet child of mine" de Guns 'n' Roses. Se sentó en un taburete en la barra y pidió una copa de sakí. Tras un sorbo y una tós inoportuna, empezó a calentar motores.

Le tocó subir al escenario justo después de un conquense -o conquentarra- que había interpretado Sex Bomb de Tom Jones a lo Alfredo Urdaci. Tras un toma y daca con el dj, había conseguido que le pusieran el tema de Axl Rose, pero versionado por un grupo de Dayaks de Borneo.

Su interpretación fue magistral. La diferencia entre Rose y Sani Doli era apenas imperceptible. El público -que constaba de una veintena de clientes, el dj, la camarera y un perro adicto al costo africano- aplaudieron a rabiar. Él ya lo sabía, era una estrella.

El problema vino después. Tras su magnífica interpretación, el público pidió con gritos y ladridos otro tema. El elegido fue "Zheng Yi Zhi Yan, Bi Yi Zhi Yan", de Jolin Tsai, conocidísima cantante internacional. Con movimientos espasmódicos, con los ojos cerrados, ocasionalmente de rodillas, interpretó el tema de Jolin dejando el alma en ello. La gente volvió a aplaudir, esta vez con cautela. Los ojos de Sani Doli estaban entrecerrados, más que lo normal, mirando al horizonte. Se mascaba la tragedia.

Cuando Kuala Lum Pur, de 27 años, y Abdallah Llah Lah, de 23, intentaron subir al escenario, Sani Doli se negó en redondo. Se arrancó con "
I Would Do Anything For Love" de Meat Loaf. La pareja se retiró cortesmente. Llevaban esperando toda la semana para interpretar "Atrapados en la red" de Tam Tam Go. Ensayando en sus horas libres, e incluso en secreto durante el trabajo. Podrían esperar un tema más.

En el momento en que empezó a sonar
"Everybody's Changing" de Keane, cuatro canciones después, Abdallah Llah Lah explotó. Subió al escenario e intentó quitarle el micrófono a Sani Doli, que con mirada maníaca recordaba al cantante de la formación durante lo peor de su adicción a las drogas. Kuala Lum Pur acudió en ayuda de su amigo.

Tras un largo forcejeo, 79 puñaladas -una mortal en el pecho- y una paliza de muerte, Kuala Lum Pur y Abdallah Llah Lah consiguieron interpretar el temazo del archiconocido grupo español recibiendo la mayor ovación de la noche. El cadáver de Sani Doli se encontraba a pocos metros de la entrada del local, allí donde los clientes, el dj, la camarera y el perro drogata habían arrojado el cuerpo.

Así murió una estrella. Una supernova. Kuala Lum Pur y Abdallah Llah Lah están detenidos por el magnicidio, pese a la resistencia de los parroquianos a que se llevaran a sus héroes. Pero el recuerdo de Abdul Sani Doli, de 23 años, quedará entre nosotros como un mártir del karaoke.