Todo el mundo quiere a los perdedores. Se creen incomprendidos, luchadores vencidos por el destino. Los chicos malos que todas las chicas adoran, el genio maldito que todo el mundo admira. En realidad pobres diablos con pretensiones, que no esconden más que el deseo de ser héroes. Pero más fácil.
1 comentarios:
Duro, muy duro...
Publicar un comentario en la entrada