viernes, 25 de diciembre de 2009
martes, 22 de diciembre de 2009
Nunca es tarde

Con las nieves he pensado una cosa. La nieve cubre el césped de nuestros parques de vez en cuando con las grandes nevadas. Me refiero en los sitios donde nieva u, obviamente, hay parques con algo más que cemento. Pero si la nieve se quedara ahí durante mucho tiempo, como ocurría en las montañas antes del advenimiento del fin del mundo, la ausencia de luz, el frío y el agua excesiva fruto del deshielo debería acabar con la vida sepultada por el manto blanco.
Sin embargo, aunque mis conocimientos en botánica y biología son inexistentes, creo que precisamente las cualidades mismas de la nieve son las que consiguen mantener la vida. Y es que no creo que las cuatro estaciones sea un invento de hace cuatro días ni producto de ecologistas terroristas. La vida, la naturaleza, está acompasada a los ciclos que componen la vida. Así, el invierno, oscuro y frío, no es tan terrible. El frío conserva las semillas bajo tierra y se lleva en la oscuridad a aquellos que no sean capaces de sobrevivir. Limpia el aire, el agua y la tierra; provee a los manantiales de agua y pone todo a punto para la primavera.
Sé que vosotros lo supistéis antes, igual que nuestros vecinos, antepasados y ancestros. Sé que puedo ser el último en enterarme. En ocasiones la vida es oscura, fría y terriblemente dura. Conmigo nunca lo ha sido, porque yo soy un tipo bastante simple. Pero nunca se sabe. Judith Kerr, escritora alemana y judía, tuvo que abandonar su país natal con 13 años por culpa de la guerra. Después recogería esa experiencia, que le llevó por Suiza, Francia e inglaterra, donde finalmente se instalaría con su familia, en un librito llamado Cuando Hitler robó el conejo rosa. Una novela juvenil-adolescente, previa a la invasión vampírica, que escondía una moraleja. La protagonista lleva siempre un libro con biografías de personas famosas. Todas historias apasionantes, complejas y llenas de aventura. Justo cuando todas sus peripecias llegan a su fin, Anna, la protagonista, le dice a su padre: "nunca seré famosa, porque mi vida no es tan fascinante como la de ellos".
La vida es algo complejo. Unas veces arriba, otras abajo, y siempre en lucha. En lucha contra uno mismo, contra la sociedad, contra el mundo. Y como en todo, hay primaveras, otoños, veranos y, como no, inviernos. Creo que el 2009 ha sido un año anímicamente malo a nivel mundial. El miedo a la crisis caló nuestros huesos y quién más, quién menos, tuvo su primer momento de lucidez en mucho tiempo. El hombre, en su insignificancia, fabrica sueños y espectativas de tamaño colosal. A veces lo logra, y se siente el rey del mundo. Pero la más suave de las brisas puede desencadenar la caída del más sólido puente de acero.
No quiero enumerar lo bueno y lo malo. No soy de hacer balances. Ahora, hoy, no lo soy, supongo. Sólo sé que ahora somos un poco más conscientes de qué hicimos mal, qué hacemos mal. Tenemos miedo, y es verdad, a cada acción le corresponde una reacción. Las consecuencias son inherentes a el hecho de vivir y actuar. Nunca lograremos el equilibrio, no conseguiremos tener todo clasificado. Ni científica ni humanamente. No hay nada como el conocimiento, pero la magia está en el primer momento de desconocimiento. La ignorancia, la inocencia, la curiosidad.
Ahora vivimos un largo invierno, dónde la decepción nos cubre y los miserables campan a sus anchas. Las cosas buenas pasan, nos pasan a todos, y mantienen el calor de la esperanza. Y es que, quizá en 2010, llegué por fin la primavera. De nosotros depende que esto no se convierta en una nueva era glacial.

Salud & aventura. Y una larga primavera...
Sin embargo, aunque mis conocimientos en botánica y biología son inexistentes, creo que precisamente las cualidades mismas de la nieve son las que consiguen mantener la vida. Y es que no creo que las cuatro estaciones sea un invento de hace cuatro días ni producto de ecologistas terroristas. La vida, la naturaleza, está acompasada a los ciclos que componen la vida. Así, el invierno, oscuro y frío, no es tan terrible. El frío conserva las semillas bajo tierra y se lleva en la oscuridad a aquellos que no sean capaces de sobrevivir. Limpia el aire, el agua y la tierra; provee a los manantiales de agua y pone todo a punto para la primavera.
Sé que vosotros lo supistéis antes, igual que nuestros vecinos, antepasados y ancestros. Sé que puedo ser el último en enterarme. En ocasiones la vida es oscura, fría y terriblemente dura. Conmigo nunca lo ha sido, porque yo soy un tipo bastante simple. Pero nunca se sabe. Judith Kerr, escritora alemana y judía, tuvo que abandonar su país natal con 13 años por culpa de la guerra. Después recogería esa experiencia, que le llevó por Suiza, Francia e inglaterra, donde finalmente se instalaría con su familia, en un librito llamado Cuando Hitler robó el conejo rosa. Una novela juvenil-adolescente, previa a la invasión vampírica, que escondía una moraleja. La protagonista lleva siempre un libro con biografías de personas famosas. Todas historias apasionantes, complejas y llenas de aventura. Justo cuando todas sus peripecias llegan a su fin, Anna, la protagonista, le dice a su padre: "nunca seré famosa, porque mi vida no es tan fascinante como la de ellos".
La vida es algo complejo. Unas veces arriba, otras abajo, y siempre en lucha. En lucha contra uno mismo, contra la sociedad, contra el mundo. Y como en todo, hay primaveras, otoños, veranos y, como no, inviernos. Creo que el 2009 ha sido un año anímicamente malo a nivel mundial. El miedo a la crisis caló nuestros huesos y quién más, quién menos, tuvo su primer momento de lucidez en mucho tiempo. El hombre, en su insignificancia, fabrica sueños y espectativas de tamaño colosal. A veces lo logra, y se siente el rey del mundo. Pero la más suave de las brisas puede desencadenar la caída del más sólido puente de acero.
No quiero enumerar lo bueno y lo malo. No soy de hacer balances. Ahora, hoy, no lo soy, supongo. Sólo sé que ahora somos un poco más conscientes de qué hicimos mal, qué hacemos mal. Tenemos miedo, y es verdad, a cada acción le corresponde una reacción. Las consecuencias son inherentes a el hecho de vivir y actuar. Nunca lograremos el equilibrio, no conseguiremos tener todo clasificado. Ni científica ni humanamente. No hay nada como el conocimiento, pero la magia está en el primer momento de desconocimiento. La ignorancia, la inocencia, la curiosidad.
Ahora vivimos un largo invierno, dónde la decepción nos cubre y los miserables campan a sus anchas. Las cosas buenas pasan, nos pasan a todos, y mantienen el calor de la esperanza. Y es que, quizá en 2010, llegué por fin la primavera. De nosotros depende que esto no se convierta en una nueva era glacial.

Salud & aventura. Y una larga primavera...
miércoles, 16 de diciembre de 2009
El compás de los tiempos

Reino Unido. Inglarerra es la violeta.
Los ingleses son personas bastante brillantes. Han conseguido mantener su forma de ver el mundo intacta a lo largo de los años, variando muy poco sus costumbres y su sentimiento -de soberbia infinita- hacia el mundo. Han levantado imperios sin despeinarse y, luego, los han mantenido, cosa que no podemos decir de ninguna otra potencia. Ahí esta la Commonwealth como símbolo de un refinado neocolonialismo, o Gran Bretaña, ese perfecto puzzle sustentado bajo la autoridad absoluta del monarca más poderoso del mundo. Su idioma es el común denominador del mundo de la comunicación global, mientras que ellos continuan conduciendo por el lado correcto de la carretera. Por algo son ingleses.
Supongo que por eso, además de mamonear al gobierno español con Gibraltar y su aguas, desde julio de 2007 no se fuma en ningún lugar público cerrado o semicerrado. Y no pasa nada. Lo digo porque aquí, en España -signifique lo que signifique a estas alturas-, y más en concreto en Navarra, donde el endurecimiento de la Ley Antitabaco echará a la calle, según sus propias y esotéricas previsiones, un total de 1.000 puestos de trabajo, es un drama. Y ya se han perdido 800 por la crisis de marras.
El suelo de un bar español -o de Ratones Colorados-. Tantos puestos de trabajo se van a perder por no poder limpiarlos...
Independientemente del hecho de si la medida es mejor o peor -en Inglaterra es una gozada-, me llama la atención el chantaje que supone afirmar que si la gente no fuma en los locales hosteleros navarros, 1.000 personas se tienen que ir a la calle. A los oscenses no les parece tan mal. Supongo que es porque en el resto de Europa -donde se llevan aplicando medidas similares desde hace tiempo, y con más frío- no ha pasado nada. Pero al parecer, los negocios españoles, son diferentes.
Será que Spain is different. Si un pirata somalí secuestra un pesquero con tripulación inglesa pueden pasar dos cosas: A, que paguen el rescate y nadie se entere o B, que se cepillen a los somalíes tras pagar el rescate. Hagan lo que hagan los ingleses serán una piña y la comunidad internacional dirá "amén hermanos". Aquí el gobierno primero duda entre matar o pagar lo suficiente para que la oposición utilice el caso para dar la paliza, pretendiendo juzgar a dos piratas... o no hacerlo, mientras se pasan el problema unos a otros. Los familiares salen a exigir el pago del rescate, el clamor popular lo secunda diciendo que ceder ante los terroristas de las montañas cercanas es romper el estado de derecho, pero ceder contra unos negros de allí, lejos, no traerá ninguna consecuencia.
Sin embargo, si el chantaje lo hace Al Qaeda en Mauritania, secuestrando voluntarios de una ong... no podemos pagar. Porque aunque sus montañas sean lejanas, sus bombas nos son muy cercanas. Con todo, hay que liberar a los secuestrados, imperativo moral. Si no los libera o mueren, no habrá cumplido con su deber, y si los liberan... habrá cedido. Es una pena que no podamos mandar a Hermann Tertsch a salvarlos. Empezó su camapaña de liberación en el Toni2, y un taburete truncó su lucha libertaria. Y eso que los voluntarios son catalanes, desconozco si lo sabe Tertsch.
Luego está el chantaje de Aminatou Haidar, refrendado por la voz popular. Da igual que la culpa de todo sea de Marruecos, da igual que miles de personas lo pasen peor intentando volver a sus países por cauces oficiales. Aminatou duraría muy poco en cualquier otra parte, aunque sea de justicia lo que reclama. Todos opinamos y le quitamos el sentido a las cosas. Recordemos que en este país las negociaciones con grupos terroristas tienen luz y taquígrafos, aunque luego el Sitel provoque urticarias.
Rusia chantajea a Ucrania y Europa con el gas, China a Estados Unidos con la posesión de la mayor parte de la deuda externa del país más potente del mundo. Las empresas chantajean a los estados con los puestos de trabajo, los consumidores con los boicots, los trabajadores con huelgas y los hijos con fiscales. El chantaje es la mejor estrategia en un mundo que siente terror por los totalitarismos y que abusa de que "el que no llora no mama". Decir no y dejar que se mueran huelguistas de hambre, como hacían los ingleses con los presos del IRA, eso era antes. La globalización e internet hace que ahora mande la gente con menos escrúpulos. La falta de carisma y CARÁCTER en los gobiernos del mundo ha abierto la veda a la idiocracia.
Parte del problema es que ahora cualquier idiota tiene un micrófono delante para llamar a las armas a su rebaño, poderoso o no. Antes la gente iba a las manifestaciones, ahora la gente se retroalimenta en los foros, creando seres sin complejos y peligrosos. Es la dictadura de las masa, donde la mera existencia nos da derecho a todo. Menos escrúpulos y menos sentido común. Es el compás de los tiempos.
Es una pena que sin escrúpulos ni sentido común, a las naciones ni a la gente en general no se les pueda chantajear con imágenes como esta. Como dijo Hugo Chávez, si este niño fuera un banco estaría salvado.
Salud & aventura. Y puñados de escrúpulos y toneladas de sentido común.
Supongo que por eso, además de mamonear al gobierno español con Gibraltar y su aguas, desde julio de 2007 no se fuma en ningún lugar público cerrado o semicerrado. Y no pasa nada. Lo digo porque aquí, en España -signifique lo que signifique a estas alturas-, y más en concreto en Navarra, donde el endurecimiento de la Ley Antitabaco echará a la calle, según sus propias y esotéricas previsiones, un total de 1.000 puestos de trabajo, es un drama. Y ya se han perdido 800 por la crisis de marras.
El suelo de un bar español -o de Ratones Colorados-. Tantos puestos de trabajo se van a perder por no poder limpiarlos...Independientemente del hecho de si la medida es mejor o peor -en Inglaterra es una gozada-, me llama la atención el chantaje que supone afirmar que si la gente no fuma en los locales hosteleros navarros, 1.000 personas se tienen que ir a la calle. A los oscenses no les parece tan mal. Supongo que es porque en el resto de Europa -donde se llevan aplicando medidas similares desde hace tiempo, y con más frío- no ha pasado nada. Pero al parecer, los negocios españoles, son diferentes.
Será que Spain is different. Si un pirata somalí secuestra un pesquero con tripulación inglesa pueden pasar dos cosas: A, que paguen el rescate y nadie se entere o B, que se cepillen a los somalíes tras pagar el rescate. Hagan lo que hagan los ingleses serán una piña y la comunidad internacional dirá "amén hermanos". Aquí el gobierno primero duda entre matar o pagar lo suficiente para que la oposición utilice el caso para dar la paliza, pretendiendo juzgar a dos piratas... o no hacerlo, mientras se pasan el problema unos a otros. Los familiares salen a exigir el pago del rescate, el clamor popular lo secunda diciendo que ceder ante los terroristas de las montañas cercanas es romper el estado de derecho, pero ceder contra unos negros de allí, lejos, no traerá ninguna consecuencia.
Sin embargo, si el chantaje lo hace Al Qaeda en Mauritania, secuestrando voluntarios de una ong... no podemos pagar. Porque aunque sus montañas sean lejanas, sus bombas nos son muy cercanas. Con todo, hay que liberar a los secuestrados, imperativo moral. Si no los libera o mueren, no habrá cumplido con su deber, y si los liberan... habrá cedido. Es una pena que no podamos mandar a Hermann Tertsch a salvarlos. Empezó su camapaña de liberación en el Toni2, y un taburete truncó su lucha libertaria. Y eso que los voluntarios son catalanes, desconozco si lo sabe Tertsch.
Luego está el chantaje de Aminatou Haidar, refrendado por la voz popular. Da igual que la culpa de todo sea de Marruecos, da igual que miles de personas lo pasen peor intentando volver a sus países por cauces oficiales. Aminatou duraría muy poco en cualquier otra parte, aunque sea de justicia lo que reclama. Todos opinamos y le quitamos el sentido a las cosas. Recordemos que en este país las negociaciones con grupos terroristas tienen luz y taquígrafos, aunque luego el Sitel provoque urticarias.
Rusia chantajea a Ucrania y Europa con el gas, China a Estados Unidos con la posesión de la mayor parte de la deuda externa del país más potente del mundo. Las empresas chantajean a los estados con los puestos de trabajo, los consumidores con los boicots, los trabajadores con huelgas y los hijos con fiscales. El chantaje es la mejor estrategia en un mundo que siente terror por los totalitarismos y que abusa de que "el que no llora no mama". Decir no y dejar que se mueran huelguistas de hambre, como hacían los ingleses con los presos del IRA, eso era antes. La globalización e internet hace que ahora mande la gente con menos escrúpulos. La falta de carisma y CARÁCTER en los gobiernos del mundo ha abierto la veda a la idiocracia.
Parte del problema es que ahora cualquier idiota tiene un micrófono delante para llamar a las armas a su rebaño, poderoso o no. Antes la gente iba a las manifestaciones, ahora la gente se retroalimenta en los foros, creando seres sin complejos y peligrosos. Es la dictadura de las masa, donde la mera existencia nos da derecho a todo. Menos escrúpulos y menos sentido común. Es el compás de los tiempos.
Es una pena que sin escrúpulos ni sentido común, a las naciones ni a la gente en general no se les pueda chantajear con imágenes como esta. Como dijo Hugo Chávez, si este niño fuera un banco estaría salvado.Salud & aventura. Y puñados de escrúpulos y toneladas de sentido común.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Cosas que pasan (IX): Sin saber muy bien por qué

Desde que comencé este blog he intentado, con escaso éxito, ceñirme de alguna manera a lo que era el mundo desde una perspectiva personal. Por desgracia, en todo lo que he escrito por aquí sobran referencias autobiográficas e intentos de ser ecuánime. Maldita sea, se trata de mí y mis circunstancias. Y lo peor de todo es que el sectarismo, la ignorancia y los malos modos, aquí exhibidos, son lo mejor que sé hacer.
Estoy haciendo una limpieza de mi habitación, ya que como buen menor de 35 años, sigo viviendo con mis padres. He encontrado cosas que escribía de pequeño y la decepción ha sido terrible. Recuerdo el momento de escribirlas y lo bien que cuadraba todo en mi cabeza. Dejando a un lado la ortografía, me he dado cuenta de que siempre he intentado escribir de una forma que no era del todo "mía". Me refiero a que siempre he pretendido aparentar algo que no era exactamente. Jugar a buscar un equilibrio entre lo que siento y lo que pienso, lo que sé que debería escribir y lo que se debe escribir.

En la vida tienes que buscar tu sitio, como en la cárcel. Nunca he estado en prisión, pero por lo poco que sé acerca de la vida, podría decirse que tampoco he vivido lo suficiente para saber cómo funciona. Por desgracia, por ahí veo personas que, si bien tampoco atesoran esos conocimientos, sí que exhiben unas cuantas canas. No es un problema de tiempo, más bien es un problema de tener los ojos bien abiertos. Y no los de la cabeza, por cierto.
Ante la cercanía del año nuevo y, con la esperanza de estar haciendo muchas cosas nuevas el próximo año, quiero hacer una promesa a mis lectores -Senior, Arnau-, y todos los que pasáis por aquí eventualmente. Nunca cambiaré, aunque prometo hacerlo mejor. Intentaré no ser tan farragoso y retorcido, aunque considero que más vale un bocadillo de chorizo que un bombón de salmón deconstruído. Yo empiezo a entrever mi lugar en el mundo... y no es en la alta cocina. Pero, mi familia es testigo, mis lentejas están bien buenas.

Dos grandes estadistas unidos por el clamor popular. El de la derecha logró esquivar un zapato. Silvio recibió una catedral en su rostro -y no haré un chiste sobre hostias-.
Esta noche debería hablar de Silvio Berlusconi. Posiblemente tendría que hacer un gran circunloquio para justificar lo siguiente, pero la verdad es que paso. A estas alturas todos sabemos quién es este siniestro personaje y el entusiasmo que despierta en mi persona. Por un lado me dan ganas de alabar al tipo que le ha atizado... por el otro sé que no es el camino. Sin embargo, jamás nadie surcará el camino correcto, y yo podré resarcirme pensando en el día en que Massimo Tartaglia nos enseñó que los malos también sangran. Consuelo de pobres, de paupérrimos, pero hay que mirar cómo está el mundo. Ver la cara de Berlusconi sin sus sonrisas, sin el maquillaje brillante, sin la juventud quirúrjica... es tan triste como evocador. Porque un día llegará en que este señor gobierne en Europa y nos repitamos: "y no sirvió de nada".
Porque el mundo es de locos. A Berlusconi le han atizado con una reproducción de una catedral en la cara, mientras que a Hermann Tertsch le han roto dos costillas y demás en una traicionera patada por la espalda. ¿Qué está pasando? Me resisto a creer que lo mejor que tengamos contra los que siembran la discordia y se aprovechan del poder sean catedrales voladoras y patadas por la espalda. En el caso del periodista espero que el motivo no sea por su forma de pensar, porque es lo peor que nos podría pasar a todos. Tendrán lo que quería.
Dicen que tanto va el cantaro a la fuente, que al final se acaba rompiendo. Da igual que el premio nobel de la paz se lo den a Obama, cuando le faltan méritos y le sobran los conflictos armados. Que nuestro Gobierno se tambalée por una pequeña mujer en un aeropuerto y sin embargo nuestra oposición enrocada en la contradicción desde hace años: "Si no cede, le pondrán bombas; y si no le ponen bombas, será porque ha cedido", deje morir a De Juana Chaos porque su huelga de hambre es un chantaje al Estado de Derecho, pero ayude a Aminatou Haidar, que usa el mismo método; pague el rescate y ceda al chantaje con el Alakrana, pero no ceda al chantaje con los voluntarios secuestrados en Mauritania... aunque libérelos ipsofacto.

Desde Aristóteles y Platón hasta Hegel, pasando por la filosofía escolástica, siempre se ha buscado lo que ellos representan: la demolición del principio lógico de no contradicción.
Por fortuna los catalanes han encontrado la solución a todos los problemas. Han hecho una consulta independentista. Podían votar los mayores de 16 años, sin distinción de lugar de origen, raza o religión. Como una buena elección democrática, han ganado todos. Unas 200.000 personas, de un censo aproximado de 700.000 personas -una participación del 30%-, y con un resultado positivo. Aunque, me temo, que cómo solución soberanista se han quedado cortos. No creo que salga del todo rentable independizarse sólo de España con la que está cayendo. Yo fundaría una república independiente al mismo planeta y su idiosincrasia.

Bandera que propongo para todos aquellos que quieran exiliarse del planeta. Cuenta con el beneplácito de Carl Sagan -es la bandera de Peñarol.
Espero no aburrirles, gracias por su compañía. Seguro que me equivoco... y ahora viene lo mejor.
Salud & aventura.
Estoy haciendo una limpieza de mi habitación, ya que como buen menor de 35 años, sigo viviendo con mis padres. He encontrado cosas que escribía de pequeño y la decepción ha sido terrible. Recuerdo el momento de escribirlas y lo bien que cuadraba todo en mi cabeza. Dejando a un lado la ortografía, me he dado cuenta de que siempre he intentado escribir de una forma que no era del todo "mía". Me refiero a que siempre he pretendido aparentar algo que no era exactamente. Jugar a buscar un equilibrio entre lo que siento y lo que pienso, lo que sé que debería escribir y lo que se debe escribir.

La historia se perdió un gran blogger. "Voy a crear a el hombre y la mujer con un pecado original. Después voy a impregnar a una mujer con mi esencia para dejarla embarazada y así poder nacer. Luego me sacrificaré a mí mismo para mí mismo. Así os salvaré del pecado al que originalmente os condené. ¡Ta chán!". Atención al argumento circular y a lo retorcido de la historia. Para que os quejéis de mí.
Ahora releo lo que he escrito a lo largo del último año -este blog tiene un año y 10 días- y miro al futuro, a un año marcado por la incertidumbre, con cierto cinismo. Por desgracia el creador me hizo con la suficiente imaginación como para saber mil formas de hacer las cosas peor... no personalmente, sino en un ámbito global. Y la verdad, en ocasiones me siento tentado a tirar la toalla. Pero lo cierto es que, entonces, no sabría muy bien qué hacer.
En la vida tienes que buscar tu sitio, como en la cárcel. Nunca he estado en prisión, pero por lo poco que sé acerca de la vida, podría decirse que tampoco he vivido lo suficiente para saber cómo funciona. Por desgracia, por ahí veo personas que, si bien tampoco atesoran esos conocimientos, sí que exhiben unas cuantas canas. No es un problema de tiempo, más bien es un problema de tener los ojos bien abiertos. Y no los de la cabeza, por cierto.
Ante la cercanía del año nuevo y, con la esperanza de estar haciendo muchas cosas nuevas el próximo año, quiero hacer una promesa a mis lectores -Senior, Arnau-, y todos los que pasáis por aquí eventualmente. Nunca cambiaré, aunque prometo hacerlo mejor. Intentaré no ser tan farragoso y retorcido, aunque considero que más vale un bocadillo de chorizo que un bombón de salmón deconstruído. Yo empiezo a entrever mi lugar en el mundo... y no es en la alta cocina. Pero, mi familia es testigo, mis lentejas están bien buenas.

Dos grandes estadistas unidos por el clamor popular. El de la derecha logró esquivar un zapato. Silvio recibió una catedral en su rostro -y no haré un chiste sobre hostias-.
Esta noche debería hablar de Silvio Berlusconi. Posiblemente tendría que hacer un gran circunloquio para justificar lo siguiente, pero la verdad es que paso. A estas alturas todos sabemos quién es este siniestro personaje y el entusiasmo que despierta en mi persona. Por un lado me dan ganas de alabar al tipo que le ha atizado... por el otro sé que no es el camino. Sin embargo, jamás nadie surcará el camino correcto, y yo podré resarcirme pensando en el día en que Massimo Tartaglia nos enseñó que los malos también sangran. Consuelo de pobres, de paupérrimos, pero hay que mirar cómo está el mundo. Ver la cara de Berlusconi sin sus sonrisas, sin el maquillaje brillante, sin la juventud quirúrjica... es tan triste como evocador. Porque un día llegará en que este señor gobierne en Europa y nos repitamos: "y no sirvió de nada".
Porque el mundo es de locos. A Berlusconi le han atizado con una reproducción de una catedral en la cara, mientras que a Hermann Tertsch le han roto dos costillas y demás en una traicionera patada por la espalda. ¿Qué está pasando? Me resisto a creer que lo mejor que tengamos contra los que siembran la discordia y se aprovechan del poder sean catedrales voladoras y patadas por la espalda. En el caso del periodista espero que el motivo no sea por su forma de pensar, porque es lo peor que nos podría pasar a todos. Tendrán lo que quería.
Dicen que tanto va el cantaro a la fuente, que al final se acaba rompiendo. Da igual que el premio nobel de la paz se lo den a Obama, cuando le faltan méritos y le sobran los conflictos armados. Que nuestro Gobierno se tambalée por una pequeña mujer en un aeropuerto y sin embargo nuestra oposición enrocada en la contradicción desde hace años: "Si no cede, le pondrán bombas; y si no le ponen bombas, será porque ha cedido", deje morir a De Juana Chaos porque su huelga de hambre es un chantaje al Estado de Derecho, pero ayude a Aminatou Haidar, que usa el mismo método; pague el rescate y ceda al chantaje con el Alakrana, pero no ceda al chantaje con los voluntarios secuestrados en Mauritania... aunque libérelos ipsofacto.

Desde Aristóteles y Platón hasta Hegel, pasando por la filosofía escolástica, siempre se ha buscado lo que ellos representan: la demolición del principio lógico de no contradicción.
Por fortuna los catalanes han encontrado la solución a todos los problemas. Han hecho una consulta independentista. Podían votar los mayores de 16 años, sin distinción de lugar de origen, raza o religión. Como una buena elección democrática, han ganado todos. Unas 200.000 personas, de un censo aproximado de 700.000 personas -una participación del 30%-, y con un resultado positivo. Aunque, me temo, que cómo solución soberanista se han quedado cortos. No creo que salga del todo rentable independizarse sólo de España con la que está cayendo. Yo fundaría una república independiente al mismo planeta y su idiosincrasia.

Bandera que propongo para todos aquellos que quieran exiliarse del planeta. Cuenta con el beneplácito de Carl Sagan -es la bandera de Peñarol.
Espero no aburrirles, gracias por su compañía. Seguro que me equivoco... y ahora viene lo mejor.
Salud & aventura.
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jueves, 10 de diciembre de 2009
Déjame entrar
Cartel de la película sueca Låt den rätte komma in (Déjame entrar) de Tomas Alfredson.El folclore siempre ha tenido como prioridad preservar las buenas costumbres. Los vampiros nunca pueden entrar en tu hogar si no son invitados previamente. Su fin último, aunque vil, es humanitario: el vampiro necesita beber tu sangre y la de tu familia para vivir. Nuestros ancestros consideraron que si les invitabas a entrar en casa aceptabas el pacto implicito de convertirte en alimento. Es el tipo de sabiduría que genera un sentido práctico de la vida en alguien que también tiene que sobrevivir como sea.
La película del cartel trata de un niño sueco que tiene una amiga vampira a la que, por suepuesto, deja entrar en su casa, en su mundo y en su vida -y no os diré lo que pasa-. Fantasías a un lado, no siempre un vampiro que entra en un hogar se pega una borrachera de hemoglobina. Dudo mucho que un vampiro pudiese pegarse un festín con muchos ciudadanos respetables de nuestra sociedad sin provocarse una úlcera por la bilis ingerida. O puede que, simplemente, vaya a hacer una visita de cortesía.
El tema de la hospitalidad es algo muy incomprendido. De hecho, el ser humano siente una atracción desmedida por estar allí donde, al menos previamente, no debería estar. Bajo el mar, en las más altas cumbres, en los desiertos y hasta en la luna. Es más, hay comunidades de personas que viven en lugares inhóspitos -no hospitalarios-. De hecho, ese sentimiento de que el lugar donde no nos quieren es el lugar en el que debemos estar se extiende a todas las facetas de la vida.
En el amor, muchas veces amamos a la persona que no nos corresponden. En la escala social, el rico desearía ser sencillo y feliz mientras el pobre desearía llorar podrido de dinero... y no sin él. Los hombres quieren ser mujeres y las mujeres ser hombres. Los homosexuales se pelean por pertenecer a una Iglesia -institución- que los rechaza, al igual que muchos cristianos exigen al mundo musulman que no maltrate a la mujer. Los minusválidos escalan el Everest, los ciegos quieren conducir, los sordos quieren discos de música para ellos y los mudos insisten en sacar discos a capela.
Da igual que un negro norteamericano quiera entrar en el KuKuxKlan o que una deportista iraní quiera competir en igualdad de condiciones con el resto de países con un burka. Alguien dirá que "está en su derecho". Yo no tengo nada en contra, todo el mundo tiene derecho a hacer el imbécil y pegarse un tiro si quiere. Lo que es una pena es que no echemos mano del sentido común. Hay gente más empeñada en demostrar que posee un derecho -compartir el coche del Rey para ir al trabajo porque, total, lo pagamos todos- que en disfrutar los que ya tiene. Además, siempre tendrá detrás una concurrencia de "solidarios" que le animarán a seguir con su lucha mientras ellos van en sus propios coches a trabajar.
Aminatu Haidar es una persona que me merece todo el respeto. Estoy plenamente de acuerdo con su lucha, entiendo su desesperación y la injusticia a la que le somete Marruecos. Su situación debe ser desesperada, más teniendo en cuenta que tiene el Premio de Derechos Humanos Robert F. Kennedy, entregado en el Senado norteamericano, cuando fue precisamente este país el que precipitó la salida de España del Sahara con su protección al regimen marroquí. No es la primera vez que el país de la libertad y la paz innata apoya una injusticia.
No sé que opciones tuvo España para ayudar al pueblo saharaui, lo que sé es que el estado marroquí, con su jefe de estado a la cabeza, es el que está usurpando el derecho del pueblo saharaui a gobernarse. Un derecho reconocido internacionalmente -no como eso de entrar en un restaurante con pijama- que Mohamed VI se pasa por el forro de los cojones. La protesta que Haidar está realizando en el aeropuerto de Lanzarote es estéril y desesperada.
A los gobernantes marroquís les da igual lo que pase con Haidar, porque ya ha quedado claro que las reacciones internacionales a las injusticias globales -gas en Ucrania, revolución verde en Irán, terrorismo de estado israelí, corrupción en Latinoamérica, matanzas y hambrunas en África, pruebas nucleares de Corea del Norte, censura y demás en China- se limitan a protestas en cumbres de gobernantes, caras serias de los líderes mundiales, alguna multa y poco más. A otra cosa mariposa.
Los gobernantes chinos pronto encontrarán un uso a todas las infraestructuras de las pasada Olimpiadas.
De lo único que está sirviendo es para que otra vez nuestros políticos y nuestra sociedad se tire los trastos a la cabeza. Como buenos hijos de Caín. Que esta mujer pida al mundo volver a hogar junto sus hijos y vivir con dignidad es algo que piden no miles, millones de personas todos los días. Lo siento, pero aunque entienda a la activista, creo que se equivoca del todo. Si quería soluciones quizá debería haberse quedado en el aeropuerto de Nueva York, a ver si el primer nobel de la paz negro y presidente de EEUU puede hacer algo.
El vampiro jamás entraba en la casa donde no era invitado y, jamás, se quedaba hambriento en la puerta de los hogares que acechaba. Buscaba otras soluciones. Era un ser antiguo, supongo. Espero que Haidar no desfallezca en su lucha y olvide pronto este bochornoso episodio, olvide a los payasos de siempre que la jalearon o abuchearon por rendirse durante más de un mes en la puerta en un aeropuerto.
Salud & aventura Haidar.
La película del cartel trata de un niño sueco que tiene una amiga vampira a la que, por suepuesto, deja entrar en su casa, en su mundo y en su vida -y no os diré lo que pasa-. Fantasías a un lado, no siempre un vampiro que entra en un hogar se pega una borrachera de hemoglobina. Dudo mucho que un vampiro pudiese pegarse un festín con muchos ciudadanos respetables de nuestra sociedad sin provocarse una úlcera por la bilis ingerida. O puede que, simplemente, vaya a hacer una visita de cortesía.
El tema de la hospitalidad es algo muy incomprendido. De hecho, el ser humano siente una atracción desmedida por estar allí donde, al menos previamente, no debería estar. Bajo el mar, en las más altas cumbres, en los desiertos y hasta en la luna. Es más, hay comunidades de personas que viven en lugares inhóspitos -no hospitalarios-. De hecho, ese sentimiento de que el lugar donde no nos quieren es el lugar en el que debemos estar se extiende a todas las facetas de la vida.
En el amor, muchas veces amamos a la persona que no nos corresponden. En la escala social, el rico desearía ser sencillo y feliz mientras el pobre desearía llorar podrido de dinero... y no sin él. Los hombres quieren ser mujeres y las mujeres ser hombres. Los homosexuales se pelean por pertenecer a una Iglesia -institución- que los rechaza, al igual que muchos cristianos exigen al mundo musulman que no maltrate a la mujer. Los minusválidos escalan el Everest, los ciegos quieren conducir, los sordos quieren discos de música para ellos y los mudos insisten en sacar discos a capela.
Da igual que un negro norteamericano quiera entrar en el KuKuxKlan o que una deportista iraní quiera competir en igualdad de condiciones con el resto de países con un burka. Alguien dirá que "está en su derecho". Yo no tengo nada en contra, todo el mundo tiene derecho a hacer el imbécil y pegarse un tiro si quiere. Lo que es una pena es que no echemos mano del sentido común. Hay gente más empeñada en demostrar que posee un derecho -compartir el coche del Rey para ir al trabajo porque, total, lo pagamos todos- que en disfrutar los que ya tiene. Además, siempre tendrá detrás una concurrencia de "solidarios" que le animarán a seguir con su lucha mientras ellos van en sus propios coches a trabajar.
Aminatu Haidar es una persona que me merece todo el respeto. Estoy plenamente de acuerdo con su lucha, entiendo su desesperación y la injusticia a la que le somete Marruecos. Su situación debe ser desesperada, más teniendo en cuenta que tiene el Premio de Derechos Humanos Robert F. Kennedy, entregado en el Senado norteamericano, cuando fue precisamente este país el que precipitó la salida de España del Sahara con su protección al regimen marroquí. No es la primera vez que el país de la libertad y la paz innata apoya una injusticia.
No sé que opciones tuvo España para ayudar al pueblo saharaui, lo que sé es que el estado marroquí, con su jefe de estado a la cabeza, es el que está usurpando el derecho del pueblo saharaui a gobernarse. Un derecho reconocido internacionalmente -no como eso de entrar en un restaurante con pijama- que Mohamed VI se pasa por el forro de los cojones. La protesta que Haidar está realizando en el aeropuerto de Lanzarote es estéril y desesperada.
A los gobernantes marroquís les da igual lo que pase con Haidar, porque ya ha quedado claro que las reacciones internacionales a las injusticias globales -gas en Ucrania, revolución verde en Irán, terrorismo de estado israelí, corrupción en Latinoamérica, matanzas y hambrunas en África, pruebas nucleares de Corea del Norte, censura y demás en China- se limitan a protestas en cumbres de gobernantes, caras serias de los líderes mundiales, alguna multa y poco más. A otra cosa mariposa.
Los gobernantes chinos pronto encontrarán un uso a todas las infraestructuras de las pasada Olimpiadas.De lo único que está sirviendo es para que otra vez nuestros políticos y nuestra sociedad se tire los trastos a la cabeza. Como buenos hijos de Caín. Que esta mujer pida al mundo volver a hogar junto sus hijos y vivir con dignidad es algo que piden no miles, millones de personas todos los días. Lo siento, pero aunque entienda a la activista, creo que se equivoca del todo. Si quería soluciones quizá debería haberse quedado en el aeropuerto de Nueva York, a ver si el primer nobel de la paz negro y presidente de EEUU puede hacer algo.
El vampiro jamás entraba en la casa donde no era invitado y, jamás, se quedaba hambriento en la puerta de los hogares que acechaba. Buscaba otras soluciones. Era un ser antiguo, supongo. Espero que Haidar no desfallezca en su lucha y olvide pronto este bochornoso episodio, olvide a los payasos de siempre que la jalearon o abuchearon por rendirse durante más de un mes en la puerta en un aeropuerto.
Salud & aventura Haidar.
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miércoles, 9 de diciembre de 2009
Babuinos o el mundo hacia atrás
"Iba a pasar. Lo percibo desde hace rato. Le pegaron a Hermann Tertsch. Es el primero. No se dice por qué, nadie le explicó nada. Pero da la casualidad de que ocurrió poco después de que este periodista y amigo, hombre valiente, desterrado por ello del imperio Polanco, anunciara que se iba a querellar contra el pequeño Wyoming. La cosa se inició cuando Tertsch dijo en el Diario de la Noche que estaba dispuesto a matar a unos cuantos terroristas de Al Qaeda para liberar a los secuestrados españoles de Mauritania. Wyoming replicó en su magazine oficialista de la Sexta diciendo que así se inician las guerras. Tertsch, evidentemente, le estaba respondiendo al ex presidente autonómico, ex ministro, actual presidente de ese Congreso de los Diputados que ahora quiere sesionar en Palestina, ése, Bono, el que dijo que prefería que lo mataran antes de matar a nadie, toda una filosofía si se toma en cuenta que el hombre era entonces ministro de Defensa."Horacio Vázquez-Rial, en Libertad Digital.
El hombre que escribe eso de ahí arriba se refiere a la supuesta agresión a Hermann Tertsch en un bar de Chueca, de noche, y de la que el pobre afirma no acordarse. Una patada por la espalda, que se ha saldado con varias costillas rotas y un pulmón encharcado, para la que no hay razonamiento posible. Es una salvajada y espero que el culpable responda por su agresión. La violencia, que necesariamente engendra siempre más violencia, está fuera de lugar casi siempre, como en este caso.
Hermann Tertsch ha convertido el disoluto Diario de la Noche en Telemadrid, anteriormente del ególatra Sanchez Dragó, en un ejercicio de demagogia y violencia dialéctica. Su última aseveración salvaje, a la que hace referencia Vázquez-Rial, fue que "prefería matar 15 o 20 -o 100, supongo que no es un problema de proporciones- terroristas de Al Qaeda para liberar a los tres compatriotas secuestados". No me parece para tanto. Es peor cuando habla de política nacional y simula vivir en una dictadura totalitaria. Al menos a mí me parece más dañino.
No creo que haya que ceder al chantaje, en eso estoy de acuerdo con él. Pero ahí se acaba todo. La solución a estos casos de secuestros es compleja, pero nunca es preferible matar a nadie. La brabuconada de este hombre le valió que el Gran Wyoming hiciera un par de reflexiones en el Intermedio -hay gente que dirá gracietas-:
La primera es sencilla: la violencia genera violencia. La segunda, que es la que ha causado revuelo y ha provocado que Tertsch demande a Wyoming, es el absurdo de su afirmación. ¿Cómo alguien en un informativo puede hacer esa afirmación? Tan idiota y chulesco es lo que dijo -como tantas otras cosas que suele decir, de ahí mi incomprensión ante el revuelo- como decir lo mismo sobre pacifistas, ministros o menores de 25 años. ¿Es periodista o un individuo con ganas de sangre?
La Caverna, como se suele llamar a los más casposo y carpetovetónico de la sociedad española, con Intereconomía y Libertad Digital a la cabeza, ya han apuntado a las bromas de Wyoming como culpables de la agresión a Tertsch. Aunque no existe denuncia por parte del agredido, que no recuerda nada -supongo que estaría tomando unas copas en Chueca por la noche, como cualquier español de bien, y la agresión fue por detrás, como señalaban en los comentarios Escolar-, algunos articulistas como el tal Horacio Vázquez-Rial, y los acólitos de estos medios, ya apuntan al inicio de la II Guerra Civil.
Hay que decir que una patada por detrás se la puede llevar cualquiera en según qué sitios, además de que comparar el asesinato de Calvo Sotelo con una agresión anónima en un barrio de madrid, por brutal e injustificada que sea, suena un poco descabellado. El periodistas llevaba recibiendo amenazas desde hace más de un mes, antes de lo de Wyoming. Y podría hablar largo y tendido sobre el clima de crispación que se genera en los medios de ambos bandos, especialmente la derecha. Pero lo chanante de este asunto refiere a dos aspectos.
1º. El señor Horacio Vázquez-Rial es un argentino que por causas de la vida ha acabado en Barcelona, España. Por su trayectoria profesional intuyo que es culto, y por la personal, poseedor de gran experiencia. Aunque en un inicio defendió el trotskismo, la vida le hizo ir virando a la derecha, hasta que el 11S le hizo dar el vuelco. Este señor dice: "ése, Bono, el que dijo que prefería que lo mataran antes de matar a nadie, toda una filosofía si se toma en cuenta que el hombre era entonces ministro de Defensa". Acojonante. Esa filosofía, que con tanto afán ningunean algunos, fue postulada por Platón y Aristóteles -es mejor padecer una injusticia que cometerla, es una base de su ética-, padres de la cultura occidental, junto con Jesucristo -¿alguien recuerda lo de poner la otra mejilla?-. Muchos no creemos en las guerras, aunque consideremos que lamentablemente un ejercito es necesario. Y, si además, podemos usarlo para causas humanitarias, mejor que mejor. Sí, soy un estúpido ingenuo.
2º. Soy yo o vivimos una terrible recesión social. Esta mañana me desayunaba en internet con el siguiente vídeo. A mí, personalmente, me recuerda tanto...
Hermann Tertsch ha convertido el disoluto Diario de la Noche en Telemadrid, anteriormente del ególatra Sanchez Dragó, en un ejercicio de demagogia y violencia dialéctica. Su última aseveración salvaje, a la que hace referencia Vázquez-Rial, fue que "prefería matar 15 o 20 -o 100, supongo que no es un problema de proporciones- terroristas de Al Qaeda para liberar a los tres compatriotas secuestados". No me parece para tanto. Es peor cuando habla de política nacional y simula vivir en una dictadura totalitaria. Al menos a mí me parece más dañino.
No creo que haya que ceder al chantaje, en eso estoy de acuerdo con él. Pero ahí se acaba todo. La solución a estos casos de secuestros es compleja, pero nunca es preferible matar a nadie. La brabuconada de este hombre le valió que el Gran Wyoming hiciera un par de reflexiones en el Intermedio -hay gente que dirá gracietas-:
La primera es sencilla: la violencia genera violencia. La segunda, que es la que ha causado revuelo y ha provocado que Tertsch demande a Wyoming, es el absurdo de su afirmación. ¿Cómo alguien en un informativo puede hacer esa afirmación? Tan idiota y chulesco es lo que dijo -como tantas otras cosas que suele decir, de ahí mi incomprensión ante el revuelo- como decir lo mismo sobre pacifistas, ministros o menores de 25 años. ¿Es periodista o un individuo con ganas de sangre?
La Caverna, como se suele llamar a los más casposo y carpetovetónico de la sociedad española, con Intereconomía y Libertad Digital a la cabeza, ya han apuntado a las bromas de Wyoming como culpables de la agresión a Tertsch. Aunque no existe denuncia por parte del agredido, que no recuerda nada -supongo que estaría tomando unas copas en Chueca por la noche, como cualquier español de bien, y la agresión fue por detrás, como señalaban en los comentarios Escolar-, algunos articulistas como el tal Horacio Vázquez-Rial, y los acólitos de estos medios, ya apuntan al inicio de la II Guerra Civil.

La redacción de Libertad Digital, Intereconomía y, hasta del mismísimo El Mundo, no tardaron en hacerse eco de la noticia.
1º. El señor Horacio Vázquez-Rial es un argentino que por causas de la vida ha acabado en Barcelona, España. Por su trayectoria profesional intuyo que es culto, y por la personal, poseedor de gran experiencia. Aunque en un inicio defendió el trotskismo, la vida le hizo ir virando a la derecha, hasta que el 11S le hizo dar el vuelco. Este señor dice: "ése, Bono, el que dijo que prefería que lo mataran antes de matar a nadie, toda una filosofía si se toma en cuenta que el hombre era entonces ministro de Defensa". Acojonante. Esa filosofía, que con tanto afán ningunean algunos, fue postulada por Platón y Aristóteles -es mejor padecer una injusticia que cometerla, es una base de su ética-, padres de la cultura occidental, junto con Jesucristo -¿alguien recuerda lo de poner la otra mejilla?-. Muchos no creemos en las guerras, aunque consideremos que lamentablemente un ejercito es necesario. Y, si además, podemos usarlo para causas humanitarias, mejor que mejor. Sí, soy un estúpido ingenuo.
2º. Soy yo o vivimos una terrible recesión social. Esta mañana me desayunaba en internet con el siguiente vídeo. A mí, personalmente, me recuerda tanto...
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