lunes, 31 de agosto de 2009

Si las dos opciones son buenas



El otro día estuve pensando. No mucho, claro, hacerlo provoca crisis existenciales. La cuestión es que estaba conduciendo a casa mi Marbella, sin la radio puesta -porque no tiene-, y una bombilla se encendió en mi cabeza. ¿Qué pasaría si todo en la vida no se tratara de A o B? Personalmente siempre me he preocupado de intentar elegir lo mejor, lo menos malo, o he elegido consecuentemente algo sabiendo que era lo peor -no seré el único, ¿no?-.

En ocasiones es así. Por ejemplo la estrategia de EEUU en Afganistán está siendo un fracaso, podrían haber optado por otra -yo no sé cual, que conste-. O Axel Witsel, jugador de la liga de fútbol belga, podría haber elegido entrar más suave y no romper la pierna a Marcin Masilewsk, un contrario durante un partido. También puede resultar erróneo devolver 460.000 dólares (315.001 euros) a un empresario tras encontrarlos en tu autobús para recibir una recompensa que no llega a los 60 euros. No porque el empresario haga mal, más bien por la de vueltas que dará entonces tu cabeza pensando. La conciencia quizá moleste menos cuando tienes mucho dinero. Además, pensar mucho es malo, provoca crisis exsistenciales. Lo dije arriba.

Hay un dicho que me gusta mucho, que resume toda una filosofía de vida: "No hay mal que por bien no venga". Todo tiene más de una faceta, y depende de nosotros sacarle provecho. Como diría Fito, "soy todo lo que me pasa". El viejuno y difunto Ortega y Gasset -que era una sola persona- diría "yo soy yo y mi circunstancia". Al final en la vida no se trata de discriminar opciones, sino de ir llenando un saco. Y la única diferencia entre lo que se queda fuera y lo que está dentro, es su situación espacial.

Porque hay decisiones en la vida que son equivalentes. Llegué a la conclusión de que no siempre es blanco o negro, es todo rojo. Para alguien que odia tomar decisiones es lo peor que puede haber. ¿Cómo haces? ¡No tienes ninguna pista! Qué miedo da este descubrimiento. Ahora resulta que jamás me equivoqué y que nunca acerté con tantas cosas. A lo mejor interpreté el mundo de forma demasiado maniquea. Pero son tantas preguntas las que tengo ahora...

¿Por qué debemos tomar una decisión? ¿Cómo escoger entre dos nubes del cielo? ¿Entre dos gotas de agua? Alguno dirá que es más fácil, porque la elección dará igual. Yo creo que es al revés. Si no hay una razón, ¿para qué decidir?

Siento esta rayada tan terrible. Será la gripe A, que está infiltrándose en mis defensas.

Salud & aventura.


jueves, 27 de agosto de 2009

La entrada número 100 a 33.000 pies de altura

Podría hablar del PIB, que ha caído un 4,2 respecto a 2008, en el mayor retroceso desde 1970. O del millón trescientos sesenta y nueve mil (1.369.000) trabajadores que han perdido su trabajo en el último año, o de los 5.000 parados que ya se han quedado sin prestaciones sociales. De ETA y sus zulos, de sus ganas de sangre y el veneno que inyecta en nuestra apacible sociedad. Pero he decidido que serían pobres comienzos para la entrada número cien (100) del blog.

Pensé en tirar por lo social. Hablar sobre la progenie de Michael Jackson, que crece más que el paro. El último vástago secreto, Prince Michael Malachi Jet Jackson, ha sido el último en sumarse a la familia feliz. El posado de María Teresa Fernández de la Vega en ABC, demostrando que los alienígenas llegaron a la tierra en el 49, no resultaba suficientemente gratificante. Y que un oso use escaleras para salir de una pista de skate, por mucho que sea Colorado, en los estados juntitos, me parece una solemne gilipollez.

Sin embargo, mi entrada número 100 se la cedo a una persona a la que, con orgullo, puedo llamar compañero de trabajo -al menos durante los tres meses de verano que duran las prácticas-. Periodista curtido, fotógrafo de gran sensibilidad, su blog me ha hecho sentir un escalofrío este caluroso día de agosto. Ha estado en Camerún y trae, en una cápsula de palabras y en una foto, el gran misterio de esta vida: el norte, con su riqueza y opulencia, anda igual que la parte superior de este texto. En el sur, mamá África, aunque lleva tanto tiempo sufriendo, sigue siendo mágica y grandiosa. Qué contrastes.


Camerún en la estación de las lluvias. Vía Ivan Benitez

Pasen y vean un poco del viaje al centro de la tierra de Iván Benítez, periodista y fotógrafo del Diario de Navarra.

Camerún, viaje al centro de la tierra...

Gracias Iván. Salud & aventura.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Pero sigo vivo

Agosto de 2008. Monreal.

Cuando decidí dejar el blog una temporada y dedicarme en profundidad a vivir la experiencia periodística, nunca creí que me costaría tanto volver a Apokalépika. Empecé el 1 de julio muerto de miedo en el Diario de Navarra, sin saber qué me iba a encontrar. Un mes y 26 días después, creo que... tampoco lo sé. No puedo arriesgarme a decir nada, que luego pueda ser usado en mi contra. Pero es más difícil de lo que pensaba.

Lo difícil que es encontrar temas interesantes, lo difícil que es ceñirte a tu espacio, lo difícil que es conseguir todos los datos y lo difícil que es pasarte el día hablando con desconocidos. Pero eso son gajes del oficio. Lo que peor llevo es la total desconexión con el mundo. Sé que es mi culpa, porque mis compañeros de trabajo se leen nuestro Diario, el de la competencia y, luego, todos los demás. Supongo que le tienen cogido el tranquillo, y yo no, a hacer mil cosas a la vez.

Cada vez que pasaba por aquí, con cierta nostalgia, veía mi último post sobre polis y cacos. "Menudo desastre", pensaba. Nada de lo que pudiese decir o hacer en mi blog iba a cambiar la realidad a la que nos enfrentamos. Estoy tan cansado de ver a gente a la que aprecio consumida por la ideología y la división, que igual me he cansado de dar mi explicación del mundo desde este "altar" sencillo. Mikel solía decir que no entendía por qué los periodistas tendían a tener blogs tan cutres. Debe ser porque algunos no tienen tiempo de más.

Por eso ya no sé sobre qué escribir ni como, porque me falta tiempo y paciencia. Total, ¿quién soy yo? Sólo sé que no sé nada. Y en el fondo, me gustaría no saber nada más. Ser un experto en todología y pontificar desde cualquier sitio. Sin embargo, sé que lo correcto es ser humilde, callar y aprender. Y así nos va.

Belén Esteban es la piedra filosofal del éxito en la televisión, Paco Camps y Rita Barberá son el ejemplo a seguir por el PP nacional, la guerra contra la simbología etarra sólo provoca que el victimismo de algunos colectivos se identifique aún más con ellos. Es terrible cuando un hecho es radicalmente distinto para dos, tres, o cuatro personas. Y en Irak siguen muriendo, mientras que hay gente que todavía piensa que había armas de destrucción masiva.

La nostalgia del otoño, prematuramente adelantado por las hojas secas de los árboles, no hace más que provocar una pérdida de fe progresiva. Sólo falta que el Real Madrid empiece a jugar bien para que haya perdido todas las apuestas. Conforme pasa el tiempo, siento que tengo que subir la apuesta, arriesgar un poco más. ¿Hasta dónde? Mis prácticos amigos dirán que nunca cambiaré el mundo.

Los tiempos de crisis son el mejor momento para "liarla parda". Total, con el ruido y el exceso mediático, nadie se va a enterar. La gripe A va a acabar con nosotros. Si no es ella, Rodríguez. Y si no: Obama, Corea del Norte, el Islam, la pobreza, el tabaco, el hambre, la derecha, la telebasura, los meteoritos, los radicales, el fanatismo, el miedo, el otro. Probablemente, nosotros mismos.

Cuando llegue el otoño, el de verdad, no sé que haré. El futuro se convirtió en presente y lo más práctico parece seguir adelante... aunque estemos al borde de un precipicio. Igual me hago profesor de filosofía, reportero de guerra o mendigo. O me marche a Madrid para jugar las últimas cartas. Me iría a Barcelona, pero por desgracia, no se catalán. No sabéis lo que os perdéis Arnau.

Sé que cuando la crisis acabe con el mundo conocido, me iré a pescar a los fiordos noruegos o a Japón, y que cazaré tormentas en Texas. O me haré funcionario, aunque no creo que tenga el perfil. Tampoco el de sacerdote. O seguiré desconectado del mundo... si no logró evitarlo. Pasito a pasito, buscando el equilibrio, volveremos a vernos, aunque quizás tarde un poco.

Pero sigo vivo.

Salud & Aventura.